Viaje de invierno - Amélie Nothomb



Me han dicho que Amélie Nothomb está loca, que sus libros son raros, peculiares, lo que a veces llamamos fuera de lo común. ¿Y quién soy yo para dejar pasar tan prometedor descubrimiento? Dicen los sabios que es mejor tarde que nunca y tras darle un par de largas sin mucho fundamento pillé la primera recomendación que entró en mi campo de visión. ¿La víctima? Viaje de invierno, uno de esa lista de imprescindibles que elaboré para este verano. La premisa de la que parte Viaje de invierno es bien sencilla, un hombre quiere secuestrar y estrellar un avión por culpa de un desengaño amoroso. Esas pocas palabras bastaron para captar absolutamente por completo mi atención, y siendo un libro de tal solo ciento y pico páginas, decidí que para ser la primera vez que caía en mis manos algo de Amélie Nothomb mala pinta no tenía. Menos mal que no me equivoqué.

Viaje de invierno constituye una prueba, una declaración de intenciones que se quemará con Zoilo (curioso el nombre), por lo tanto  no tiene miedo de escribir -y describir- los motivos exactos que le han llevado a querer y estar totalmente dispuesto a realizar tal extraordinaria hazaña. Tras la presentación de sus intenciones pasamos a vislumbrar en pocas páginas los inicios de la vida de nuestro narrador, pequeñas pinceladas para situar cronológicamente (pero no siempre) los sucesos que lo han llevado hasta el momento en el que se encuentra ahora: esperando para embarcar en el avión que piensa estrellar. Aquí sin embargo tengo que avisar que en ciertos matices de la novela el lector tiene que estar dispuesto a desechar la idea del uso de la lógica (¿secuestrar y estrellar un avión?), sino simplemente disfrutar del envoltorio construido por las pinceladas de sentimientos que nos relata Amélie. Así pues, Zoilo nos cuenta los sucesos que marcaron su vida en sus primeros años, su adolescencia y la situación en la que se encontraba justo antes de conocer a la que fue el desencadenante de todo el meollo en el que nos encontramos, una joven de trato frío y de la que el pobre Zoilo se enamoró perdidamente casi al instante de conocerla. Por lo tanto, podemos situar el verdadero inicio de Viaje de invierno en el momento en que Zoilo, gracias a su trabajo, entró en contacto con Astrolabio por primera vez. Sin embargo ella no se encuentra sola, y es que convive y cuida de una discapacitada de gran talento narrativo en un piso que se encuentra en pésimas condiciones. Una vez pasado este punto argumental, la novela nos conduce pausadamente, con ciertos momentos que podríamos denominar como ligeros golpes de efecto, hacia el clímax final, el punto culminante. ¿Conseguirá Zoilo su propósito? ¿Qué le llevó a odiar a Astrolabio de tal manera? Son quizás las dos grandes preguntas que rondan por nuestra cabeza a medida que van pasado las páginas entre nuestras manos.


Lo cierto es que Viaje de invierno para lo corto que es constituye una obra bastante bien fundamentada. Amélie sabe lo que quiere decir y cómo, conoce el sitio exacto para hacer hincapié en ciertos aspectos y dejar también espacio suficiente para la imaginación del lector (cosa que siempre agradezco). Pero Viaje de invierno no es tampoco una novela perfecta. Su escasa longitud hace que los hechos de los que somos testigos se puedan contar con los dedos de una sola mano, aunque de todos modos, es más que suficiente para conseguir hacerse una idea general sobre los sentimientos que atormentan a Zoilo de tal forma. Otro punto a favor para Amélie es que pese a ser tan corto, el libro cuenta con algunas citas dignas para el recuerdo, además de un estilo sólido, directo, del que estoy segura seguiré disfrutando en un futuro no muy lejano. En resumidas cuentas (puesto que no hay mucho más realmente) puedo decir que estoy muy contenta con este primer acercamiento a su obra. Además nos volveremos a ver muy pronto gracias a Ni de Eva ni de Adán.

   
Anagrama / 128 páginas / 12.50€
Desde las primeras líneas de esta novela quedamos seducidos y atrapados por el singular microcosmos de su autora. La declaración del protagonista no admite refutación alguna: «Voy a hacer estallar el avión a las 13.30.» ¿Un mártir religioso? Tal vez... Pero la religión por la que Zoilo se inmola es el amor. Un amor incondicional por Astrolabio, una joven cuya existencia se centra en velar por la integridad física y la obra de Aliénor, una peculiar novelista aquejada de un autismo que la vuelve indefensa ante el mundo y que dicta sus novelas a su devota agente y cuidadora. Es así como volvemos a encontrar la exquisita extravagancia en tramas y personajes que, como en los esperpentos de Valle-Inclán o el absurdo de Jarry o Beckett, hace de la obra de la belga un espléndido retablo sobre la vida, el amor y la muerte.

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2 Responses to Viaje de invierno - Amélie Nothomb

  1. Me alegro que te haya gustado Amelie, a mi me encanta desde hace un tiempo, cuando la redescubrí por Ni de Eva ni de Adán, tu próxima lectura de ella. La verdad es que tengo mucha curiosidad por leer algo de Nothomb que no sea autobiográfico y pensaba leer Antichrista, pero la historia de este me ha llamado mucho, así que creo que lo intentaré (después, eso sí, de Metafísica de tubos, que es mi más pendiente de ella).

    Muy buena reseña, espero que sigas disfrutando de Amelie :)
    ¡Un beso!

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  2. Ella tienen un dominio del idioma envidiable, y siempre logra atraparme con sus novelas. La adoro. Ademas porque le dedico un libro a una protagonista que era bailarina.

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