Anime: Durarara (Temporada 1)



Durarara es quizás una de las series más conocidas entre los espectadores asiduos al anime. Realizada por Brain's Base (Mawaru Penguindrum), siendo su base las novelas ligeras escritas por Ryohgo Narita, y una banda sonora sobresaliente aunque para mi gusto a veces un poco monótona, es uno de los animes que más me han llamado la atención de los que he visto durante este año. Durarara se puede definir como un conjunto variopinto de historias que se entrelazan fuertemente entre sí, aunque al principio uno no se dé cuenta de ello. Uno de los aciertos pero también defectos que puede tener es que una gran parte de la serie se enfoca en algún (o algunos) personajes en particular, dejando de lado el resto del elenco y eso no gusta a todo el mundo. Esto es así hasta tal punto que la trama que podríamos denominar como principal muchas veces se deja de lado, enfocándose en otros matices del conjunto general y que parece que no aporten realmente gran cosa a la principal. Sin embargo, simplemente hay que esperar a que la historia empiece a fluir en la misma dirección.

El principio de Durarara es un poco típico, Mikado Ryugamine es un joven que decide mudarse a Ikebukuro (Tokio) gracias a la insistencia de su mejor amigo de la infancia, Masaomi Kida, un joven alegre, animado y que va detrás de cada chica guapa que encuentra a su alrededor. La primera toma de contacto de Mikado con el barrio de Ikebukuro es una experiencia visual también para nosotros, aunque lo más importante de ese momento es lo que le dice Masaomi, hay una serie de personas con las que tiene que tener muchísimo cuidado; pero sobre todo con las diferentes bandas que hay por Ikebukuro y que son fácilmente reconocibles por sus colores, siendo estos los pañuelos amarillos, los cuadrados azules y los más nuevos y los que más rápido están creciendo, los dollars, siendo ellos incoloros. Pero eso no es todo, y es que Mikado ve a su vez una de las leyendas del barrio, un motorista que según cuentan todos no tiene cabeza.



Desde ese momento nosotros seremos llevados ante una experiencia un tanto diferente a lo que uno está acostumbrado normalmente. Y es que Durarara debido a la gran (pero no exagerada) cantidad de personajes que tiene, en cada capítulo suele centrarse en algún personaje en especial (o en todo caso en un pequeño grupo que tienen que ver con ese tramo de la historia), dejando así muchas veces a los personajes protagonistas casi olvidados (o que en todo caso, aparecen de pasada). Así pues, conoceremos a Seiji Yagiri (compañero de clase de Mikado) que un buen día se presentará en el instituto diciendo que decide abandonarlo porque tiene mejores cosas que hacer con su tiempo. Sin embargo lo que realmente desea es volver a encontrar al amor de su vida. Para su historia Durarara cuenta con otra serie de personaje secundarios que no le van a facilitar mucho las cosas, salvo quizás su hermana, Namie, que pone todos los recursos que tiene a su disposición para ayudarle. Como curiosidad diré que aunque a priori no parezca que tenga esto mucha importancia con la historia general, todo está conectado.

Por otro lado tenemos a otro personaje un tanto secundario pero el preferido de muchos, Shizuo (es el personaje que aparece arriba a la derecha en la imagen), un joven que siempre va vestido de camarero (por alguna razón en especial, sí) y lleva gafas de sol. La personalidad de Shizuo puede parecer un poco contradictoria, puesto es una persona que odia la violencia pero salta con extrema facilidad ante una serie de provocaciones o comportamientos que ve como inadecuados. Si le dais una oportunidad a la serie, veréis por qué es el personaje más querido por muchos espectadores. Cerrando un poco el círculo de los personajes secundarios, nos encontramos también con (como yo lo llamo) el "cuarteto manga", aunque realmente sean solo dos de sus integrantes a los que les encanta. Una pandilla muy particular que le ayudará a los demás personajes a lo largo de toda la serie en más de una ocasión y que esconde sus secretos particulares. Tampoco puedo acabar esta parte sin mencionar a Simon (el que aparece a la izquierda en la imagen de arriba) y que se dedica a captar clientes para un bar de sushi llevado por un ruso.


Pero para mí el personaje más importante, más odiado y mejor conseguido de todos, es el que aparece justo arriba, Izaya, un joven que conocemos paulatinamente. Un antagonista maravillosamente logrado y que encima no lo parece, siendo capaz de confundirse con el resto del elenco. Siendo además un personaje vital para la historia. También como suele ser habitual en todas las series, un dúo masculino necesita a su amiga femenina, siendo en Durarara Sonohara Anri. Una joven algo tímida, que lleva gafas y uno de los ejes centrales de la serie, pero no por la relación suya con los protagonistas, sino que tiene toda una historia (secreta) de vital importancia además para sostener el resto de la acción. Y por último, y la más importante, puesto que ella es la protagonista indiscutible de todo esto está Celty, un ser muy especial que hace tiempo llegó de Irlanda buscando algo muy importante para ella y que le fue arrebatado, su cabeza.

Pues bien, todos estos personajes tienen una historia, una historia personal que iremos conociendo a lo largo de sus capítulos. A veces para saber qué está pasando habrá que unir ciertas piezas de diferentes sitios, vincular personajes o no olvidarse de algunas cosas. Pero también todos ellos son puzzles, puzzles de un mismo rompecabezas movido por interés propio de alguno de ellos. Sin embargo, lo malo de ser tan solo la primera temporada es que acaba en el momento más interesante, dejándote un tanto insatisfecho, puesto que justamente cuando todo acababa de desembocar en el mismo sitio va y termina. Son por tanto muchas preguntas que quedan sin respuestas, muchos motivos escondidos, tramas sin explotar todo su potencial o relaciones que quedan en el limbo, pero estoy segura que la segunda temporada esconderá incluso muchas más sorpresas.


Así pues, Durarara es un anime con una serie de subtramas interconectadas entre sí que dejan paso a una trama lo suficientemente completa (y profunda) para que uno no se aburra en casi ningún momento. Repleta de acción, misterio, elementos fantásticos, y algún que otro giro inesperado, se disfruta plenamente una vez que uno se acostumbra a su modo de narrar la historia. Pero eso no es todo. También explota perfectamente algunos puntos de la cultura japonesa. El manga, el bar de sushi en el trabaja Simon, y lo más importante de todo, las pandillas que habitan sus calles, sus peleas, su jerarquía interna y el modo de estos de relacionarse con los demás, quizás sean uno de los puntos más llamativos de Durarara. Y es que hoy en día cuando cada vez cuesta más encontrar algo de verdadera calidad, algo que no recaiga en personajes explotados hasta la saciedad, tramas que no llevan a ningún lado y animes que uno abandona en los primeros capítulos, se agradece un anime un tanto diferente (tanto en temática como en el modo de contar las cosas), bien cuidado en todos sus aspectos y con un diseño maravilloso (tanto del ambiente como de personajes), que cuida los detalles y una banda sonora que le pega como un guante. Por todos estos motivos considero que Durarara es una opción maravillosa si no tienes nada que ver en este momento.

Se encuentra en . Bookmark the permalink. RSS feed for this post.

Swedish Greys - a WordPress theme from Nordic Themepark. Converted by LiteThemes.com. Header pertece a HazukiRokudo